Si estás buscando un papel único para tu próximo proyecto artístico, el papel amate es justo lo que necesitas. Su alta calidad con hermosos patrones y colores, así como su fascinante historia, han aumentado su popularidad en México y en otros países en Latinoamérica.

Pero este papel tradicional mexicano no solo es un producto típico. Su color más oscuro que el de los papeles tradicionales y su textura única les darán a tus pinturas un toque de magia que hará resaltar tus obras.

Qué es el papel amate

El papel amate tiene unas características tan únicas porque suele ser hecho a mano con cortezas de varios árboles: amate, mora o jonotes. 

Una de las características más interesantes son los patrones y las tonalidades que cada hoja adquiere. ¡Y puede ser un elemento genial para incorporar a tus pinturas!

Pero el encanto de este papel no está solo en sus materiales. Tiene una rica e interesante historia de miles de años envuelta en magia, religión y tradición.

Pájaros, flores y florituras pintados en colores vivos (rojo, azul, verde, naranja, amarillo, morado) sobre un fondo marrón.
Un hermoso ejemplo de papel amate. De Wikimedia Commons.

De dónde viene: la historia y tradición del papel amate

La historia del papel amate es muy, muy larga y comienza con un misterio: no se sabe exactamente dónde o cuándo se comenzó a fabricar.

Lo que sí saben los expertos es que las primeras fuentes que lo mencionan son del período preclásico de la historia de México, ¡hace 4.500 años!

Época prehispánica: orígenes

En esta época, el uso del papel amate estaba bastante extendido en las poblaciones indígenas en México. Por ejemplo, lo utilizaban para elaborar atuendos para dioses y banderines ceremoniales.

Pero su uso más conocido fue para los códices prehispánicos o Tonalamatl. Estos códices eran textos que contenían las tradiciones de los pueblos de Mesoamérica y el conteo de los días del año.

Época colonial: prohibición y declive

Lamentablemente, el uso del papel amate decayó bastante durante el período colonial.

Como los códices formaban parte de rituales religiosos, las autoridades coloniales prohibieron su uso, al considerarlos libros de brujería. Por esta misma razón, se quemaron muchos códices durante este período, y los que sobreviven son extremadamente raros.

Por suerte, el conocimiento sobre cómo fabricar el papel no se perdió por completo.

Época actual: resurgimiento y popularidad

La tradición del papel amate ha sobrevivido en México en algunos pueblos ubicados en Oaxaca, Veracruz y Puebla.

Pero la comunidad indígena de San Pablito, en el estado de Puebla, merece una mención especial, ya que es una de las principales donde elaboran el papel amate. Hasta el día de hoy, lo hacen con métodos tradicionales.

En la actualidad, este papel se ha convertido en una fuente de ingresos para la comunidad, ya que se utiliza para fabricar diversos productos como bolsos, carteras y cuadernos.

Aparte de eso, es un material excelente para artistas y pintores, por lo que su popularidad va creciendo también fuera de México. Aunque gran parte del arte que se produce con este papel es tradicional de las comunidades nahuas de México, también hay artistas que lo utilizan con técnicas modernas de pintura en acrílico con bastante éxito.

El proceso de elaboración del papel amate también se ha convertido en un atractivo turístico de la región. Si te encuentras en Puebla, ¡no dudes en visitar San Pablito y descubrir esta fascinante tradición!

Un plato de terracota con múltiples manchas de pintura acrílica de color amarillo, rojo, azul, verde y blanco. En el borde del plato hay un pincel largo, con el pincel dentro de una mancha de pintura verde oscura. El plato está colocado sobre un paño salpicado de pintura.
El papel amate se crea con pintura acrílica, idealmente en colores brillantes. Foto de Mike Petrucci en Unsplash.

Materiales: de qué está hecho.

Los materiales y el proceso para hacer el papel han cambiado muy poco a lo largo de los siglos.

La lista de materiales es engañosamente corta. Lo que se necesita para elaborarlo es la corteza de ciertos árboles, agua, cal y ceniza.

Corteza de árboles

Los árboles que más se utilizan son el amate, jonote colorado y mora.

La corteza se quita haciendo un corte en la base del árbol y luego se arranca tirando hacia arriba para obtener tiras largas de una corteza flexible, ya que los árboles de los que se obtiene son jóvenes.

Cal y ceniza

Una vez retirada la corteza, se pone a cocer en un recipiente, junto con una mezcla de agua hirviendo, cal y ceniza. Esta mezcla se deja hervir por algunas horas para que la corteza se ablande.

Luego de hervir, la mezcla se deja enfriar para sacar y exprimir la corteza.

Piedras

Como la corteza ya está bastante suave, se puede transportar al taller para hacer las tiras de papel. Las fibras se desenredan y seleccionan y luego se ordenan en cuadrículas.

¿Y para qué son las piedras? Con estas, se aplanan las fibras de la corteza para ir rellenando la cuadrícula y así formar las hojas completas de papel.

Se usan dos tipos de piedras: una estriada para aplanar las fibras y una lisa para suavizar la superficie del papel.

Una vez terminado el proceso, las hojas se secan al sol. ¡Y listo!

Pintura en papel amate: cómo comenzar

Ahora que sabes qué es el papel amate y cómo se fabrica, veamos cómo lo puedes usar para crear tu primera pintura de amate.

Lo primero que tienes que hacer es elegir el tipo de pintura adecuado. Los acrílicos funcionan mejor sobre el papel amate, ya que este es grueso pero no muy absorbente. También puedes utilizar témperas.

Ten en cuenta que el papel amate tiene un color más bien oscuro, así que tu pintura quedará mejor si eliges colores más opacos.

Lo segundo que tienes que hacer es preparar tu superficie de pintura. Si trabajas en una hoja grande de papel amate, es mejor que la pegues a una superficie plana para que no se mueva mientras pintas.

Asegúrate de usar cinta adhesiva especial cuando pegues el papel para no dañarlo cuando la quites.

A diferencia de otros tipos de papel, no necesitas humedecer el papel o ponerle yeso, a menos que quieras darle otro color para iniciar. Ten en cuenta que hoy día el papel amate está disponible en muchos colores, así que no siempre será necesario este paso.

También necesitarás hojas adicionales para hacer pruebas de color y trabajar en tus bocetos. Como el papel amate es de un color más oscuro, puedes usar papel de empaque para practicar.

Una vez que la superficie para pintar esté lista, ¡puedes empezar!

Esperanza Trejo González de San Pablito demuestra la técnica del papel amate. Video por Culture Trip.

Elige tu diseño

Antes de comenzar a pintar, es buena idea decidir qué imagen quieres crear haciendo un boceto en una hoja de papel normal. Diviértete y experimenta con varias ideas de pintura acrílica para principiantes si esta es una de tus primeras aventuras en el mundo del arte.

Preparar el diseño de antemano también te ayudará a decidir qué colores necesitarás, así que no te olvides de este paso.

Dibuja el diseño en el papel amate

Una vez que hayas decidido los detalles de tu diseño, es hora de transferirlo a tu hoja de papel amate. Puedes seguir un tutorial de pintura acrílica para guiarte paso a paso o aventurarte a crear un diseño por tu cuenta. ¡Ambas opciones son igual de divertidas!

Aquí puedes usar papel carbón para trazar el dibujo o hacerlo a mano, si te animas.

Prepara tus colores

Antes de comenzar a pintar, te falta solo un paso más: asegurarte de que todos tus colores están listos.

Para familiarizarte con tus colores, necesitarás una hoja en blanco y una paleta. Pon pequeñas cantidades de pintura en la paleta.