¿Alguna vez has estado viendo una película y tuviste que regresarla unos segundos porque te pareció que algo se veía muy fuera de lugar? Tal vez había una computadora en el fondo durante una película histórica o un personaje medieval llevando un reloj digital. Fuera lo que fuera, era algo que no debía estar ahí. Los anacronismos se pueden encontrar en toda la literatura, el cine y el arte. Algunos son más intencionales que otros, así que aquí te traemos una guía de qué hacer y qué no hacer al agregar anacronismos en tu propio trabajo.

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¿Qué es un anacronismo?

Vamos a comenzar con una rápida definición del anacronismo. Un anacronismo es cuando se muestran personas, acontecimientos u objetos en un periodo cronológico incorrecto. Mientras mayor sea la brecha temporal, más evidente es el anacronismo. 

Por lo general, verás anacronismos entre un objeto y un entorno, o entre un objeto y una persona. Por ejemplo, una pintura en la que una mujer del siglo XVII esté sosteniendo un teléfono celular sería un anacronismo porque ¡los celulares no existían en ese siglo! 

Ejemplos de anacronismos

Julio César de William Shakespeare

En cuanto a ejemplos de anacronismos, yuxtaponer algo con algo nuevo en un mismo entorno no es un fenómeno moderno. Shakespeare hace varias referencias anacrónicas en su escritura, y una de las más evidentes es su obra Julio César

En esta obra de teatro, tanto Bruto como Casio hacen referencia a los relojes y cuando suenan para dar la hora, pero los relojes no existían en la sociedad romana. De hecho, el primer reloj mecánico no se inventó sino hasta 1500 años luego de la época de Julio César.

Corazón valiente

Aunque hay varias cosas inexactas en esta famosa película de Mel Gibson, hay una que es más notoria para quienes tienen algo de conocimientos sobre la historia de Escocia. Corazón valiente está situada a finales del siglo XIII y, durante la mayor parte de la película, se ven personajes masculinos usando las tradicionales faldas escocesas. Por desgracia, estas prendas no existieron hasta el sigo XVIII, ¡500 años después de los acontecimientos de Coraz´ón valiente!

Austin Powers

Algunos anacronismos son decisiones intencionales que el guionista o el director toman para impactar al público o hacerlo reír. Austin Powers es un gran ejemplo de esta técnica puesta en acción. 

Powers fue congelado criogénicamente en la década de 1960 y volvió a la vida en el futuro. Cuando despierta, su forma de hablar y de vestir es la de alguien de los sesenta. Sus actos y costumbres aportan un toque de comedia a la trama al contrastarlos con el entorno noventero en el que se sitúa la película. ¡Todo está tan fuera de lugar que no puedes evitar reírte!

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Tipos de anacronismo

Paracronismo

Muchos de los ejemplos de anacronismo que conocemos son paracronismos. Aunque algo o alguien esté fuera de lugar, no es totalmente imposible que exista.

Por ejemplo, un personaje de una película situada a comienzos de la década de los 2000 que oye en su iPod música de la década de 1920 o un empresario moderno vestido con un traje victoriano de tres piezas serían paracronismos. Es verdad que son cosas que podrían suceder, pero resultan lo suficientemente extrañas como para tener que verlas de nuevo.

Procronismo

El otro tipo más común de anacronismo es el procronismo o anacronismo imposible. Un procronismo ocurre cuando un objeto o una idea aparece en una situación que es absolutamente imposible porque tal cosa no se ha inventado aún.

Por ejemplo, la temporada final de Juego de tronos. Se hizo famosa la aparición de una taza de una conocida cadena de cafeterías que aparece en una escena porque alguien la dejó en una mesa que está en el fondo: una anomalía que los aficionados con vista de halcón notaron rápidamente. No hay manera de que las tazas de café de la sociedad actual existieran en el entorno medievalesco de Juego de tronos.

Anacronismo cultural o conductual

En vez de que aparezcan objetos donde no deberían, este tipo de anacronismo se trata más sobre actos y normas sociales. Por ejemplo, que una persona del siglo XXI hable solo en latín o la reciente tendencia del “cottagegore” (una subcultura dedicada a adaptar tradiciones rurales romantizadas a la vida moderna) son anacronismos culturales.

Anacronismo intencional

Integrar intencionalmente anacronismos en una historia u obra de arte puede dar origen a una yuxtaposición fascinante que aporte dimensiones nuevas a tu creación. Imagínate a una persona de la sociedad actual escribiendo cartas con tintero y pluma de ave. ¡Sería extraño, pero completamente posible! 

Estos tipos de anacronismos suelen hacerse por una de varias razones: para hacer reír, para impresionar o para hacer énfasis en algún aspecto particular de la personalidad de un personaje.

Anacronismo no intencional

Los errores anacrónicos son aquellos en los que algo queda fuera de lugar sin intención y suelen suceder por falta de investigación o simplemente por error (como en el ejemplo anterior de Juego de tronos). El espectador promedio suele no percatarse de los anacronismos, pero, a quienes sí los notan, les pueden cambiar su perspectiva de la historia por completo.

Anacronismo en la sátira

La sátira se usa para exagerar, exponer o agregar humor a un escrito o una pieza de arte visual. Se suele encontrar con frecuencia en la crítica política o social, lo que la hace ideal para el lenguaje anacrónico.

Un yanqui en la corte del rey Arturo de Mark Twain

Twain usa esta historia de viaje por el tiempo para abordar los problemas de la monarquía y el feudalismo desde una perspectiva humorística. El héroe es un hombre de la Nueva Inglaterra del siglo XIX llamado Hank Morgan, que se encuentra en la corte del rey Arturo en el siglo VI. A lo largo de la trama, Morgan tiene que usar su conocimiento de la historia que aún no ha sucedido para lidiar con su nuevo entorno. 

Un comisario de película

Esta película cómica de Mel Brooks es uno de los mejores ejemplos de análisis satírico de asuntos raciales, religión y política. Está repleta de anacronismos intencionales, como vaqueros del siglo XIX que tiran una pared para luego encontrarse en medio de una producción de baile del Hollywood de la década de 1950. Aunque parece no tener sentido en un principio, es en realidad una crítica de la falsedad de Hollywood y la industria del cine.

Anacronismo en la ciencia ficción

Aunque la ciencia ficción se ubique en el futuro, se pueden encontrar en ella muchos anacronismos. Los objetos, acontecimientos y personas que no encajan del todo en el entorno se vuelven más evidentes a medida que las películas y los libros envejecen, ¡y luego entramos en los años que los productores y autores veían tan lejanos!

Robocop

Esta filme clásico de culto de 1987 predijo que, para 2029, los robots conducirían automóviles de la misma forma que los humanos. No obstante, con el auge de los coches autónomos y autoconducibles en 2022, es muy poco probable que te encuentres un robot detrás del volante cuando te subas a un taxi a finales de la década. En vez de que haya robots que conduzcan autos, ¡los autos serán los robots!

Viaje a las estrellas: Abismo Espacial Nueve

Guionizados a comienzos de los noventa, varios episodios de Viaje a las estrellas dan un vistazo al futuro de la vida en 2024. Ahora que estamos a solo un par de años, es fácil notar cuáles de sus predicciones se han vuelto anacronismos, en especial en lo que respecta a la tecnología. 

En estos episodios, no existen computadoras con pantalla plana o teléfonos inteligentes, no hay redes sociales y los personajes no se comunican por medio de internet. Desde luego que no predecir correctamente el futuro no es culpa de los guionistas, pero podemos ver errores obvios al comparar la serie con la realidad.

¿Esto en verdad pertenece aquí?

Como escritor, la manera que elijas de contar tu historia depende completamente de ti, lo que incluye usar o no anacronismos. Si los usas, asegúrate de que aporten algo a la trama, como humor, suspenso o crítica social dirigida al público. Es fácil que los anacronismos desconcierten al público y lo distraigan del resto de la narrativa, así que elige cuándo usarlos con cuidado e intencionalidad.

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