Como lector, no hay nada más emocionante que llegar al punto de una historia que alcanza una situación de suspenso increíble que te deja atrapado y desesperado por saber qué sucederá a continuación. Así que, como escritor, perfeccionar tus habilidades para escribir suspenso es una de las maneras más efectivas de ser exitoso y de que se genere interés por tu obra. Desde Dickens hasta Hitchcock, los escritores han usado los momentos de máximo suspenso como un recurso para seducir a los lectores para que pasen a las páginas, sigan la secuela o sintonicen el próximo episodio. Te mostraremos cómo agregar más dramatismo y sorpresa a tus textos, y algunos ejemplos de clásicos momentos de máximo suspenso para inspirar tu próximo proyecto.

Enlaces rápidos

¿Qué es un momento de máximo suspenso?

Antes de que analicemos algunos ejemplos, echemos un vistazo a la definición de momento de máximo suspenso. La palabra en inglés («cliffhanger») proviene de una novela de Thomas Hardy de 1872, en la que el protagonista está, literalmente, colgando («hanging») de un acantilado («cliff») en el desenlace del libro. Pero el concepto existe hace mucho más tiempo y se remonta a obras de ficción de la Edad Media.

En términos sencillos, un momento de máximo suspenso es un punto de la trama en el que el escritor crea un pico de suspenso al colocar a un personaje en una situación difícil. La escena termina en este punto y deja la situación sin resolver o con un final abierto. 

Ya sea que el momento de máximo suspenso se use como final de la historia completa o que sea el cierre de un capítulo o episodio, es una técnica narrativa que se usa para seducir al público para que regrese y sepa si se resolvió el problema del personaje.

Los finales con momentos de máximo suspenso se han vuelto cada vez más comunes en libros y programas de televisión. En un mundo lleno de distracciones, tanto los autores como los guionistas saben que mantener la atención del público es un gran desafío. Series como Juego de tronos y Doctor Who y películas como La guerra de las galaxias han usado momentos de máximo suspenso como un “Continuará…” para que el público se muera por saber qué pasará.

Ejemplos de momentos de máximo suspenso

¿Quieres crear este tipo de tensión dramática en tus propios trabajos de escritura? Echemos un vistazo a algunos ejemplos de momentos de máximo suspenso para que las ideas creativas comiencen a aflorar.

El triángulo amoroso no resuelto

Solo hay algunos tropos narrativos más apasionantes que las intrigas amorosas. Cuanto más confusas y complicadas logres que sean las relaciones amorosas de tu historia, mejor. Los libros y películas de Crepúsculo son un gran ejemplo de este tipo de momento de máximo suspenso. ¿Quién recuerda a los fanáticos del equipo de Edward versus los del equipo de Jacob?

Con el desarrollo de los libros, Bella se debate entre Edward y Jacob y, a menudo, cambia de opinión sobre con quién quiere estar. En la segunda película, Edward le dice a Bella que él solo puede protegerla si se convierte en vampiro y Jacob hace todo lo posible para evitar que eso suceda. Dado que Bella profesa su amor por ambos hombres, el público debe ver la próxima película para averiguar cómo se resuelve el triángulo amoroso.

Una muerte o un accidente inesperado

Añadir dramatismo con la muerte o un accidente inesperado de un personaje clave es un momento de máximo suspenso común que se utiliza en thrillers psicológicos e historias de misterio. Justo cuando el público piensa que todo estará bien, una tragedia imprevista cambia todo el panorama del protagonista. 

¿Recuerdas el prematuro fallecimiento de Sybil, después de dar a luz en Downtown Abbey? Otro ejemplo es el trágico final de Dumbledore en manos de Severus Snape en Harry Potter y el misterio del príncipe. Ambos eventos cambian el curso de la historia por completo y atraen a los lectores y espectadores a regresar para saber qué pasará luego.

Crea el drama desde la primera página

Escribir con suspenso: cómo redactar historias atrapantes en cualquier género

Plantea un interrogante

Otro de los tipos de cliffhangers más comunes son las preguntas sin respuesta. En la saga de Harry Potter, el público termina cada libro con la pregunta: “¿Valdemort sigue vivo?” A Shakespeare también le encantaba dejar al público en vilo. Las consecuencias del naufragio con el que comienza su obra La tempestad no se revelaron hasta el segundo acto.

Se vislumbra una esperanza

Si bien quizá no llegue a un final feliz, el hecho de darle al protagonista un atisbo de esperanza de que algo mejor sucederá puede ser igual de atractivo para el público. Los guionistas de televisión suelen usar esta técnica para insinuar relaciones entre personajes.

Los fanáticos de Friends seguro recuerden el final de la temporada cuatro, en la que Ross dice: “Te tomo a ti, Rachel”, en su boda con Emily. La cámara enfoca la cara de Rachel mientras pasan los créditos y se deja al público con la pregunta de si el error de Ross era realmente un desliz verbal o si, en realidad, preferiría casarse con Rachel.

La posibilidad de esperanza en la búsqueda del amor es una de las razones más poderosas por las que el público sintonizará el próximo capítulo o esperará, con paciencia, el lanzamiento de la siguiente temporada.

Evita el cierre

La mayoría de los lectores esperan que la historia se cierre perfectamente en los capítulos finales. Pero si buscas darle al público un final de suspenso, quitar ese cierre es la mejor manera de mantener el interés. Las historias que se dividen en varias partes, como las trilogías o las sagas más largas, suelen adoptar este enfoque para cada libro (salvo en el último) para motivar a los lectores a que continúen con la secuela.

Colgar a alguien de un acantilado, efectivamente

Si todo lo demás falla, siempre puedes dejar al personaje principal haciendo equilibrio a duras penas en una saliente rocosa, tal como sucede en muchos buenos thrillers. Incluso Tolkien dejó a Gandalf colgando en El Señor de los Anillos. Si algunos de los mejores escritores de nuestra época se pueden permitir algún momento de máximo suspenso literal, ¡con más razón puedes hacerlo tú!

Deja a tu público con suspenso

Crear un verdadero suspenso, de forma tal que mantenga a los lectores interesados, es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta un escritor. Pero ahora que tienes el maletín repleto de ejemplos, estás listo para sumar dramatismo a tu próxima historia.

Comienza tu próxima gran historia

Curso intensivo de escritura creativa: comienza una nueva historia