¿Alguna vez has llegado al clímax de una historia y has pensado: «¡Un momento! ¡Hubo pistas sobre esto que pasé por alto por completo!»? Es probable que el autor haya usado un presagio: una de las mejores técnicas narrativas para enganchar al público sin que sepan bien por qué y cerrar todos los cabos sueltos de una historia compleja. 

En esta guía, te diremos qué es el presagio, te mostraremos cómo integrarlo a tus propias obras y te daremos ejemplos de algunos de los escritores más famosos del mundo.

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¿Qué es el presagio?

El presagio, en cuanto a su definición, es una técnica que los escritores han utilizado durante siglos para dar pistas de puntos clave de la trama que sucederán más tarde. Piensa en ella como el aumento de la expectativa de una buena novela de suspenso. No se revela toda la verdad desde el principio, pues eso le quitaría la emoción. Sin embargo, se van dejando en la trama indicaciones pequeñas de que algo está en el horizonte.

Los mejores ejemplos de presagio son aquellos en los que el lector ni siquiera se da cuenta de las pistas antes de llegar al momento revelador de la historia. Para esto, el escritor hará alusiones sutiles a lo que está a punto de suceder y le genera tensión dramática al lector mediante símbolos, escenarios o diálogo. Es el equivalente escrito de ver cómo nos cubren las nubes de una tormenta.

Cuando la trama haya llegado a su conclusión, esas señales de pronto tendrán sentido. Es la manera perfecta de preparar un giro impactante o un final inesperado sin hacer que tus lectores sientan que ocurrió de la nada. En vez de eso, ya has ajustado lo que pueden esperar y les has ayudado a manejar su respuesta emocional, incluso si no estaban conscientes de que esto estaba sucediendo durante los capítulos anteriores.

El presagio literario puede funcionar en cualquier género. Es más común usarla en novelas de suspenso y de misterio, pero este recurso literario incluso se puede usar en comedia, romance, literatura de ficción y libros dramáticos de no ficción (como las autobiografías) para hacer que los lectores sigan dando vuelta a las páginas.

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Ejemplos de presagio

La mayoría de los ejemplos de presagio en la escritura pueden clasificarse en directo o indirecto:

  • El presagio directo es cuando el escritor brinda pistas muy evidentes de lo que está por suceder. Por lo general, se hace por medio de diálogos o prólogos de los personajes, comentarios del narrador y hasta profecías.
  • El presagio indirecto es más sutil: es cuando el escritor utiliza pistas contextuales, como símbolos o señales, para dar a entender un significado alternativo que no se nota a simple vista. Por ejemplo, los cuervos suelen simbolizar la muerte en la literatura, de modo que la aparición de un cuervo podría indicar que un personaje está por fallecer.

Presagio en la literatura

Elige cualquier obra de ficción del estante y lo más seguro es que encuentres al menos un ejemplo de presagio en algún lugar de la historia. 

En Grandes esperanzas, por ejemplo, Dickens usa un clima severo para insinuar que algo importante y terrible está por sucederle al protagonista, Pip: «Tan furiosas habían sido las acometidas del huracán, que hasta algunos edificios elevados de la capital habían perdido los canalones de sus tejados», escribió. Luego de varias páginas con esta descripción, Pip descubre que su misterioso benefactor no era en realidad la señorita Havisham, sino Magwitch, un convicto prófugo que conoció de niño.

Las historias de Harry Potter también recurren mucho al presagio. En Harry Potter y la Orden del Fénix, Harry y sus amigos encuentran un medallón mientras limpiaban, que se describe como «un medallón pesado que ninguno de ellos podía abrir». No es sino hasta el siguiente libro de la serie que nos enteramos de los horrocruxes de Voldemort, uno de los cuales es un medallón.

Presagio en la poesía

También abundan ejemplos de presagio en la poesía.

En poemas como «La despedida», Wilfred Owen —poeta de la Primera Guerra Mundial— usó el presagio para insinuar el destino de los soldados de su obra:

Senda abajo, por la oscura senda iban cantando

hacia el tinglado del desvío

a lo largo del tren se alineaban con rostros tétricamente animados.

Las sombrías imágenes de los rostros de los soldados y de la oscuridad que les rodea es una pista del inminente destino mortal de estos hombres.

Del mismo modo, el simbolismo se usa como presagio en el poema «Balada del viejo marinero» de Samuel Taylor Coleridge. Como el albatros les había traído buena suerte a los marineros, su muerte marca un punto de inflexión importante en la narrativa:

—Con mi ballesta

muerte di al ALBATROS.

Cómo usar el presagio en la escritura

Hay varias maneras en las que puedes usar el presagio en tu escritura. A continuación te presentamos algunas sugerencias para cuando empieces a adentrarte en tu historia.

Prepara la trama desde el principio

Lo ideal es empezar a introducir las pistas en la historia lo antes posible. Esto no solo te da tiempo de añadir muchos elementos de presagio a medida que aumentas el suspenso en camino al punto máximo del drama, sino que también significa que tus lectores tendrán las semillas de la intriga y la curiosidad plantadas en sus mentes desde el principio de la narración.

Esparce pistas a lo largo de la historia

Saber dónde dejar las pistas es tan importante como decidir qué es exactamente lo que les vas a contar a tus lectores. Como cada historia es única, no existe una fórmula exacta, así que donde decidas poner estas pistas depende solo de ti. 

Dicho lo cual, es conveniente usar una mezcla de presagio directo e indirecto para ayudar a tus lectores a mantenerse por el camino correcto. No todos captarán tus insinuaciones indirectas, así que es importante que ofrezcas unas cuantas que sean más directas para que se mantengan tan interesados en la narración como los demás lectores.

No te excedas

Si bien el presagio es una manera efectiva de aumentar la tensión, también llega un punto en el que usarlo demasiado arruina la sorpresa. Dar demasiadas pistas podría hacer que tus lectores deduzcan lo que va a ocurrir antes de llegar al final. Tampoco conviene darles tantas pistas y que pasen todo el tiempo buscando otra más en vez de poner atención a la trama en sí.

Siempre debes dejar a los lectores sintiendo que, cuando llegue la revelación final, hay una recompensa luego de tantas páginas de creciente expectativa. Sabrás que has logrado el equilibrio correcto cuando alguien quiera volver a leer la historia para encontrar todas las pistas que dejaste a lo largo de ella.

Consigue una segunda opinión

Tú sabes todo acerca de tu historia; a fin de cuentas, ¡tú la escribiste! Esto significa que, como sabes lo que les espera a tus personajes, escribir presagios efectivos puede ser difícil. Pedirle a un amigo o editor que revise tu obra puede ayudarte a identificar los momentos demasiado obvios o cuando un momento simbólico no es lo suficientemente claro. 

Que un segundo par de ojos revise tu escrito también te ayudará a determinar si debes agregar más pistas en momentos clave de la trama o si recortar los presagios provoca una conclusión más satisfactoria para el lector.

Diferencia entre presagio y suspenso

Antes de sumergirte en tu nueva historia, es importante que comprendas las diferencias entre incorporar un presagio y generar suspenso. Para lo segundo, lo importante es la anticipación que se genera en el lector: son esas sensaciones de sentir nervios y estar al filo del asiento las que lo mantiene suficientemente interesado como para seguir leyendo y averiguar qué sucede.

El presagio es una manera de crear esta sensación dejando pistas que indican que algo va a suceder más adelante en la historia. Pero no es la única técnica narrativa que puedes usar para hacer que tus lectores retengan la respiración. Los finales en suspenso son otra estupenda manera de hacerlo. Deja a tu personaje en una situación de final abierto o peligrosa; es el «Continuará…» de la literatura y nos hace querer saber más.

Sin importar el género que escribas, usa una gama de recursos literarios para darle un impulso a tu escritura y mantener el interés de tus lectores en la narración.

Canaliza tu Hansel y Gretel internos

Dejar algunas migajas literarias a lo largo de tu escrito convierte a tus lectores en detectives de sofá: deseosos de seguir el viaje de tu protagonista a lo largo de tu historia. No es fácil escribir presagios efectivos, pero, cuando lo logres, es garantía de que tienes una trama que tu audiencia no olvidará pronto.

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