Steve Harvey alguna vez le dijo a Jerry Seinfeld: «Si lo explicas, no va a tener sentido. [La comedia] es la profesión que menos sentido tiene en la Tierra». Harvey y Seinfeld, ambos comediantes famosos y experimentados, llegaron a la conclusión de que no: no se puede explicar qué significa ser chistoso. Tener sentido del humor. Ver el mundo con un brillo en el ojo que revitaliza todo lo que haces dándole un pequeño toque de gracia.

Así que vamos a ignorar lo que acabamos de decir y expliquemos qué es el humor, ¿te parece bien?

Bueno, es broma. Tal vez Seinfeld y Harvey hablaban de un «algo» que puede hacer que una persona se vuelva un comediante famoso. Pero aquí hablamos de algo diferente. Al igual que cualquier otra habilidad que existe en el planeta, tú puedes aprender a escribir humor.

Enlaces rápidos

Definición de humor (que no se siente como si la explicara un robot)

Hay un problema con la definición normal del humor. La buscamos y, en las primeras palabras, hasta el diccionario usaba la palabra «cualidad». Así:

La cualidad de ser divertido.

Gracias, androide de internet. Desafortunadamente, no estamos más cerca de definir el humor que antes. Vamos a intentar resolverlo, ¿va?

El humor es el arte de ser sorprendentemente divertido.

No siempre podemos definir qué es divertido (sin tomar en cuenta el gusto personal), pero una cualidad casi universal del humor es que es sorprendente en al menos alguna de las siguientes maneras:

  • Un remate inesperado. Un chiste ingenioso es como un acto de magia. Haz que el público vea para un lado y hazlos sentir el impacto de la magia del otro lado. 
  • Subversividad. La subversividad suele funcionar debido a su factor sorpresa social: ¡No puedes decir eso! A veces, una observación seca e irónica que contradiga o resalte nuestras normas sociales será suficiente para hacernos reír.

Ejemplos de humor

Los inesperados remates de Rodney Dangerfield

«Doctor, todas las mañanas, cuando me levanto y me veo en el espejo, me dan ganas de vomitar. ¿Qué me pasa?». Él me dijo: «No lo sé, pero de la vista estás perfecto».

El chiste es fácil de entender: el médico le dijo a Rodney Dangerfield que estaba feo. Pero date cuenta del giro: el comienzo del chiste alude a una posible enfermedad, no a que un médico le va a decir a su paciente que es feo. Si quieres dominar chistes tradicionales, las rutinas de Rodney Dangerfield son un buen lugar para empezar a aprender.

El humor observacional de Jerry Seinfeld

«Que no los confunda el motivo por el que estos bebés están aquí. Están aquí para reemplazarnos».

En la superficie, este remate no tiene nada de sorprendente. ¿De dónde viene la sorpresa? De toda la verdad que contiene esa afirmación. Seinfeld tomó un concepto de la vida cotidiana (los bebés) y lo enmarca en una perspectiva que no es tradicional.

El ingenio seco de Tig Notaro

«Un hermoso gatito que se llama Pelusa. Es su nombre de pila. Se lo dejamos por respeto a sus padres biológicos».

Este chiste no tiene el ritmo rápido de los de Dangerfield, pero no por eso es menos gracioso. ¿Por qué? Tig Notaro aborda el tema de forma seca diciendo inexpresivamente una situación absurda como la de dos padres que adoptan un gatito y se sientan para darle un nombre de humano. 

Humor en la poesía

Resumé de Dorothy Parker (traducción de Gabriel Zaid)

Los ríos empapan.

La altura da vértigos.

Las sogas sofocan.

Las navajas salpican.

El gas apesta.

El veneno da náuseas.

Las pistolas aturden.

Mejor vivir.

No todos los ejemplos de humor hacen que nos demos de palmadas en las rodillas. Algunos tienden a la ironía verbal. Resumé de Dorothy Parker encuentra su humor poético con una sorprendente perspectiva acerca de un tema deprimente. 

Si el poema tuviera un remate, sería «Mejor vivir», una especie de eco humorístico del «Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz» de Dylan Thomas. Pero en el caso de Parker, el humor proviene de la voz apática del altavoz, que parece decir: «Pues vivir es mejor que las alternativas».

La morsa y el carpintero de Lewis Carroll (traducción de Emilio Pascual)

«¡Ostras!», dijo el carpintero,

      «¡Qué buen paseo os lleváis!

¿Volvemos a nuestras casas?»

      Pero nadie respondió.

Y esto ya no era chocante, pues todas, entre gemidos,

      se las habían comido, y ni una sola quedó.

Este poema de Carroll —que aparece en A través del espejo— está dirigido a niños. Una situación simple en la que las ostras no pueden responder porque se las comieron es todo el remate que se necesita.

Libera tu lado humorístico en Internet

Escritura cómica: escribe humorismo para Internet

Ejemplos de humor en la literatura

Al aprender sobre el humor por primera vez, tendemos a pensar en la literatura seria como algo rígido, seco e intelectual. Pero la literatura clásica está llena de momentos cómicos, que se remontan a las tradiciones de cuando el entretenimiento nuevo debía hacer que la gente se riera y también que llorara.

Romeo y Julieta de William Shakespeare

«Sí —dijo mi marido—, ¿te caes hacia adelante?

Cuando seas más grande darás de espalda.

¿No es cierto, Julia?». 

En las primeras escenas de Romeo y Julieta se dirigen a los, ejem, instintos más bajos del público, como la referencia anterior a… es mejor no decirlo.

Al comienzo de la obra, varios personajes hacen chistes sugerentes como el de arriba. Es solo cuando el drama da un giro en la segunda mitad de la obra que podemos decir que Romeo y a Julieta es una verdadera tragedia.

Harrison Bergeron de Kurt Vonnegut

«Era el año 2081—escribe Vonnegut para comenzar este cuento—, y todos eran iguales al fin».

Es una premisa evidentemente absurda y satírica. En 2081, el gobierno está tan preocupado por la igualdad que la gente hermosa tiene que usar máscara y a los inteligentes se les perturba intencionalmente para que no puedan avergonzar a los que son menos atractivos o inteligentes. Tal sátira nos da momentos de humor literario como estos:

Cada veinte segundos, más o menos, el transmisor emitía un sonido intenso para evitar que las personas como George aprovecharan sus cerebros de forma injusta.

George y Hazel estaban viendo la televisión. Hazel tenía lágrimas en las mejillas, pero, por el momento, se había olvidado del porqué.

Cómo escribir humor (sin hacer que la gente se sienta incómoda)

Intentar crear humor en la literatura es algo noble, pues, a fin de cuentas, estás tratando de entretener a la gente. Sin embargo, si lo haces mal, puedes fracasar y caer de bruces espectacularmente. O, peor aún, hacer que tus lectores se sientan incómodos. ¿Cuáles son las claves para que crear humor que tenga éxito con tu público?

Nunca hagas que un chiste termine donde ellos lo esperan

Recuerda esta afirmación de Steven Wright, experto en comentarios ingeniosos: 

Muchas personas les tienen miedo a las alturas. Yo no. Yo les tengo miedo de las anchuras.

Un juego de palabras sobre la geometría es algo trillado, pero funciona. ¿Por qué? Porque tú piensas que está preparándote para un chiste sobre psicología.

Ponle algo de personalidad

Recuerda esta frase de Vonnegut: «… para evitar que las personas como George se aprovecharan de sus cerebros injustamente». 

Está repleta de ironía y sarcasmo. No es un chiste per se, no obstante, podemos oír la ingeniosa voz de Vonnegut filtrarse en la prosa. Para hacer lo mismo, no tengas miedo de dejar que tu ingenio natural se muestre, incluso si eres un narrador omnisciente.

Cómo entrenarte para ser gracioso

Tal vez no tengas los instintos naturales que impulsan a las grandes figuras del stand-up, como lo advirtió Steve Harvey. Pero sí puedes aprender a ser más gracioso al escribir. Cuando tengas dudas, ¡intenta practicar! Escribir un cómic web es un gran ejercicio de brevedad y remates. O intenta escribir sugerencias o la escritura de humor en internet para ver si existe comedia que puedas aprovechar a partir de situaciones absurdas.

Y no olvides la prueba máxima: si algo te hace reír mientras escribes, es muy probable que también haga reír a tus lectores.

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