¿Qué es un motivo literario? Quizá ya conozcas el concepto, aunque no lo sepas. Cada vez que escuchas que la orquesta se intensifica con «El tema de la Fuerza» de Star Wars, escuchas un motivo literario. La recurrencia de un tema o símbolo específico a lo largo de una obra de entretenimiento ayuda a reforzar su estructura e insinúa lo que la obra está intentando decir.

¿Y qué hay de los motivos de la poesía y de la literatura? ¿Qué forma tienen esos? Sin una banda sonora que respalde el motivo literario, ¿cómo podemos identificarlo? Y cuando lo notamos, ¿qué nos dicen esos motivos sobre la intención del autor? Vamos a profundizar en uno de los conceptos más cruciales de la creatividad: el motivo literario.

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¿Qué es un motivo literario? Definición básica de motivo literario

En la poesía y la literatura, un motivo literario es una imagen o tema recurrente que aparece a lo largo de la obra para reforzar un significado central más profundo.

La recurrencia es lo que distingue a un motivo de otros recursos literarios. Si el autor se sigue refiriendo a una imagen —sin importar lo insignificante que pueda parecer para la trama—, es muy probable que haya un significado oculto que indica la intención del autor.

Considera el cuento Colinas como elefantes blancos de Ernest Hemingway. Mientras dos personajes principales aguardan la llegada del tren en una estación, platican de temas que parecen insignificantes. El estado del tiempo. Qué van a beber. Cómo las colinas cerca de donde se ubican en España tienen apariencia de elefantes blancos.

Pero, como Hemingway estaba preocupado por plantar en sus historias un significado más profundo muy por debajo de la superficie (similar a la forma en que la mayor parte de un iceberg está debajo del agua), el lector tiene que observar más de cerca. ¿Qué dicen los símbolos y los motivos literarios sobre sus temas centrales?

Los dos personajes en realidad están bailando en torno a un tema. La reiteración de la imagen de las colinas que parecen elefantes blancos deja un rastro que insinúa todo tipo de cosas sobre los personajes de Hemingway.

Al darle por título a su cuento una de las distracciones de la conversación (las colinas), Hemingway emplea un motivo literario que nos obliga a mirar más profundamente. ¿Qué insinúan estos personajes? ¿Qué están diciendo en realidad?

Vamos a ver algunos ejemplos de motivos literarios famosos para ayudar a explicar cómo funciona este proceso.

El gran Gatsby y la luz verde

En El gran Gatsby, el narrador Nick Carraway a veces nota que Gatsby observa prolongadamente una distante luz verde que está en un muelle al otro lado de la bahía. La luz verde resulta ser la luz al final del muelle de Daisy Buchanan, quien es objeto del amor de Gatsby. 

Pero aquí hay más de lo que se ve. Al final del libro, F. Scott Fitzgerald —el autor—, vuelve al motivo literario:

Gatsby creía en la luz verde, el futuro orgásmico que año tras año se desvanece ante nosotros. Nos eludía entonces, pero ya no importa: mañana correremos más rápido y extendemos nuestros brazos más lejos. . . 

Claramente, la «luz verde» ya no es solo una luz verde. Su recurrencia en la vida de Gatsby indica un simbolismo más profundo. Para Gatsby —y para el público—, la luz verde era la brillante esperanza de los locos años veinte, el futuro que imaginaba con una mujer que no podía tener, la falsa luz de la vida que no podía aparentar. 

Pero esa solo es mi interpretación. La belleza del motivo es que Fitzgerald termina con estas breves líneas sobre la luz verde, lo que obliga al lector a reflexionar sobre el significado de toda la historia. 

El motivo literario de La Cenicienta.

No todos los motivos literarios tienen que ser completamente originales. Algunas historias interpretan motivos clásicos, temas que se han repetido en el arte por siglos. Esto es similar a la idea de un arquetipo: un tema o personaje que se presenta comúnmente en la literatura.

Uno de los motivos más famosos de estos es el de La Cenicienta. Es una idea sencilla: a una persona sumida en la mala suerte se la extrae de la oscuridad para darle la oportunidad de demostrar que pertenece a los altos estratos de la sociedad.

Es el motivo literario central de Rocky: que Rocky Balboa quiera solo demostrar que puede llegar al final de una pelea con el mejor peleador del mundo. Es el tema central de El diario de la princesa. Vaya, hasta John Goodman, de Su majestad Ralph vive la clásica historia de Cenicienta.

Luz y oscuridad

Vamos a acercarnos un todavía más. ¿Qué pasa si un motivo recurrente no es un formato de historia, sino un tema común al que los autores vuelven constantemente?

El simbolismo de la luz y la oscuridad ha servido de motivo literario a lo largo de los siglos. Para Romeo, por ejemplo, Julieta es «el sol», un objeto estelar que brinda calor y luz. El motivo literario es claro. O piensa en la pintura que Leonardo da Vinci hizo de San Juan Bautista: en ella, el santo es la única fuente de luz. La pintura al óleo se usa para representar visualmente a San Juan como la «voz que grita en el desierto».

El «viaje» y cómo cambia es otro motivo común. Por ejemplo, Los viajes de Gulliver o la antigua historia de Odiseo. Sigue buscando y empezarás a reconocer motivos literarios por todas partes. Y eso no es algo malo.

Usa un arquetipo para crear una historia impactante

Narración profundamente conmovedora gracias al poder mágico de los arquetipos

Ejemplos de motivos literarios en la poesía

El uso del lenguaje estilizado en la poesía la convierte en la versión más musical de la escritura. Esto hace que la poesía sea un lugar natural para expresar un motivo literario. Veamos algunos ejemplos clásicos:

La tierra baldía de T. S. Eliot (traducción de Juan Malpartida)

Abril es el mes más cruel, hace brotar

lilas en tierra muerta, mezcla

memoria y deseo, remueve

lentas raíces con lluvia primaveral.

Así comienza el famoso poema La tierra baldía de T. S. Eliot. Observa en dónde termina el fragmento: en la imagen de la lluvia primaveral. El agua y el renacimiento son motivos comunes a lo largo del poema, pues Eliot luego escribe:

Aquí no hay agua, solo roca

roca y no agua por un camino arenoso

serpenteante sobre las montañas

que son montañas de rocas sin agua

El agua y su ausencia es un motivo poético tan común que el lector se ve obligado a hacerse preguntas. ¿Qué significa y cómo el uso cambiante del agua a lo largo del poema profundiza el significado de Eliot?

¿De qué modo te quiero? de Elizabeth Barret Browning (traducción de Carlos Pujol)

Este podría ser el poema romántico más famoso de todos los tiempos:

¿De qué modo te quiero? Pues te quiero hasta el abismo y la región más alta

a que puedo llegar cuando persigo

los límites del Ser y el Ideal.

Browning pinta el amor con un fervor religioso, con motivos literarios como el Ser, la fe y santos perdidos, y termina con «Y si Dios quiere, te querré mucho más tras de la muerte». 

Para el orador, el amor no es una simple lista de requisitos por cubrir. El motivo recurrente indica una pasión que llega al alma y que es tan ferviente como la fe de un creyente en Dios.

Balada del viejo marinero de Samuel Taylor Coleridge (traducción de José María Martín Triana)

Agua, agua, por todas partes,

y todas las provisiones se redujeron;

Agua, agua, por todas partes,

para beber ni una gota.

El agua es algo con lo que todo ser humano debe estar familiarizado si quiere sobrevivir. Para Samuel Taylor Coleridge en Balada del viejo marinero, el agua también adquiere un significado irónico. El personaje principal está rodeado de agua, pero esta vez, es el agua salada y su aislamiento lo que representa una amenaza. Otras imágenes, como la de las serpientes marinas, ayudan a Coleridge a crear el motivo del agua como un ente tóxico.

Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado de Maya Angelou (traducción de Carlos Manzano)

El pájaro enjaulado canta   

un temeroso trino   

sobre algo desconocido   

mas ansiado aún   

y desde la lejana colina   

se escucha la melodía   

pues el pájaro enjaulado   

canta a la libertad.

Esta sección de Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado de Maya Angelou no aparece una vez, sino dos, con versos diferentes entre ambas ocasiones. Al contrastar el símbolo de un pájaro enjaulado con la imagen de un pájaro libre en los versos, Angelou vuelve a un motivo literario más familiar para los humanos que para las aves: el canto a la libertad.

Al hacerlo, Angelou usa tanto metáforas como motivos literarios para hablar de las dificultades que causa la opresión a las mujeres, las minorías y a quien sea que haya sido pisoteado o enjaulado. Por lo que sabemos, las aves no cantan a la libertad, pero conocemos una especie que entiende la libertad y la anhela.

Ejemplos de motivos en la literatura

Los patos en El guardián entre el centeno

El guardián entre el centeno de J. D. Salinger se filtra por la voz cínica de su protagonista, Holden Caulfield, lo que obliga a que el significado del mismo Salinger se exprese por medio de motivos literarios. Uno de los más famosos es el uso de patos.

Caulfield es un forastero, así que es natural que lo atraigan los patos de Central Park, incluso cuando habla con los demás. Está fascinado con que los patos tengan que migrar durante el invierno y lo que eso dice sobre sobrevivir a circunstancias problemáticas. 

Solo, podría ser más un simbolismo que un motivo literario. Pero la persistente obsesión de Caulfield con los patos insinúa que hay un tema mayor. Quizá a ti y a mí los patos no nos parezcan tan interesantes, pero la mórbida fascinación de Caulfield es un motivo literario que expresa el carácter y el tema.

El río Congo en El corazón de las tinieblas

En la superficie, los viajes de Marlow por el río Congo en El corazón de las tinieblas —novela de Joseph Conrad— es simplemente un recurso de la trama. Marlow está tratando de llegar con Kurtz y la única manera es por el río. Pero Conrad también convierte al río en un motivo literario de exploración, de confrontar al mundo interior. 

¿Cómo sabemos que es un motivo literario? La cambiante relación de Marlow con el río da pistas de este significado más profundo. Al principio, la imagen del río en un mapa fascina a Marlow. Más tarde, cuando su barco se hunde en el río y tiene que pasar tiempo reparándolo, el río le ocasiona frustración. Es solo cuando la niebla del río se eleva —un símbolo en sí mismo— que Marlow finalmente descubre a Kurtz. 

Motivo literario vs. tema: ¿cuál es la diferencia?

El tema de una obra de literatura también puede ser un elemento que se repite a lo largo de la historia. Entonces, ¿qué diferencia a un tema de un motivo? Piensa en el tema como si fuera la intención del autor, mientras que el motivo literario es la técnica literal por medio de la cual el autor expresa este significado más profundo.

Por ejemplo, El corazón de las tinieblas tiene un claro tema de exploración de la oscuridad y las partes internas del alma Sin embargo, el motivo del río sirve como técnica simbólica para expresar la percepción cambiante de Marlow respecto a su viaje de autodescubrimiento.

En algunos casos, puedes usar motivos y temas de forma intercambiable. Encontrarás que las bandas sonoras de las películas actuales están llenas de motivos a los que los compositores les llaman temas y viceversa. Cuando reconocemos las famosas bandas sonoras de Indiana Jones o Volver al futuro, de inmediato nos vienen a la mente imágenes de aventura. Cuando Yoda aparece en El Imperio contraataca, comienza a sonar un nuevo motivo titulado «Tema de Yoda».

Esto se remonta al concepto del leitmotif en la ópera: un pequeño tema musical que suele acompañar a un símbolo o a un personaje específico. Es una práctica que sigue bien viva en las bandas sonoras. Así, en el mundo no académico, lo más seguro es que nadie te castigue por confundir los motivos con los temas.

Motivo literario vs. símbolo: cómo diferenciarlos

Digamos que escribes simbolismos en tu historia. Tu personaje principal es una niña y le das una muñeca que simboliza su inocencia juvenil. ¿Cómo este símbolo pasa de ser una simple técnica de un solo uso a un motivo literario?

Sencillo: gracias a la repetición. Si tu personaje a veces vuelve con esa muñeca y la ve de diferentes maneras, puede representar un motivo literario que refleja la personalidad cambiante de tu personaje. Quizá para cuando termine la historia, tu personaje habrá crecido y vendido la muñeca que tanto llegó a querer. La muñeca es un símbolo, claro, pero acabas de construir un motivo completo a lo largo de la historia.

Al igual que el río en El corazón de las tinieblas, un motivo literario puede cambiar con tu personaje. De hecho, puedes usar un motivo literario para insinuar estos cambios. Aunque el río Congo fascinó a Marlow al principio, luego le hace sentir frustración. Considera los símbolos que usas en tu propia obra. ¿Son estáticos? Entonces quizá solo sean símbolos. Pero si se esfuman, fluyen y vuelven en forma de tema, existe la posibilidad de que tengas entre manos un motivo literario en toda regla. Es la repetición de este símbolo, o tema, lo que inserta el motivo en tu historia.

Añade profundidad a tu historia con motivos literarios o motivos poéticos

Construir tu propio motivo literario puede ser uno de los trabajos más importante que hagas como escritor. Es el motivo literario lo que guiará a tu lector a través de las profundidades ocultas de tu trabajo. Una vez que finalice tu trama, tendrá que preguntarse cuáles son los significados profundos que quisiste expresar. Sin un motivo literario, poco le queda al lector para seguir.

Sin embargo, dales una pista y no será así. Son estas profundidades ocultas las que hacen que tu obra sea más interesante; como unir las piezas de un rompecabezas.

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